Algunos de los que rondamos la cuarentena, además de canas, kilitos de más y resecas de tres días tenemos algún hándicap más, hijos. Y cuando llega el verano, las ganas de festival y cervezas aumentan de manera exponencial. Y nos asalta la siguiente pregunta: este año vamos a llevarnos a los niños de festi o los abandonamos a su suerte, digo les dejamos disfrutando de sus abuelos abandonando a estos últimos a su suerte y aprovechándonos de sus ganas de nietos? He aquí la cuestión. Efectivamente irse de festival con hijos es una locura, lo mires como lo mires, pero las mejores aventuras surgen de la locura. Antes de entrar en detalles, empiezo por los tips que me parecen imprescindibles para luego sumergirte de lleno en la experiencia fraternofestivalera:
1. Tener experiencias previas con conciertos o festivales de un sólo día. Es muy importante saber cómo responden los niños ante la música en vivo a unos volúmenes muy altos, ver si los estilos musicales que vamos a ver son acordes a su personalidad e intereses. También ante la enorme cantidad de estímulos que esto representa, las aglomeraciones de gente, los largos desplazamientos y las agotadoras colas que a veces hay que padecer. En este aspecto, nosotros hemos ido con los peques con entrada de un día a festivales en nuestra comunidad como el Mad Cool en Villaverde, El Pirata festival en Rivas o Mago de Oz en el Palacio de Vistalegre. Siempre hemos tenido una buena experiencia y han primado los pros frente a los contras.
2. Que conozcan al menos a los principales artistas del evento. Para ello, puedes usar las propias cuentas de los festivales en Spotify que suelen preparar listas con los artistas de la siguiente edición. Es muy importante que estén familiarizados con la música que van a ir a ver, muy recomendable durante los meses o semanas previas hacerles partícipes de los grandes éxitos de los grupos que mas les gusten, también se pueden ver vídeos con actuaciones en vivo para que los reconozcan y se hagan una idea mas fidedigna de lo que van a experimentar.
3. Si te vas a sumergir en una experiencia completa y familiar de varios días de festival, es altamente recomendable que previamente hayas ido a ese festival y conozcas bien su funcionamiento, para evitar colas innecesarias, cuellos de botella de tránsitos de gente, policleanes que no le desearias ni a tu peor enemigo, etc, etc.
Bien, si ya has llegado hasta este punto, amigo, estás preparado para irte en familia de festival, ahora eso si, cárgate bien de Paracetamoles e Ibuprofenos que seran tus grandes aliados ya que la cerveza, por el bien familiar, la olerás poco y te permitirán aguantar esas intensas horas de pie, de carreras, bailes y caminatas durante el festival o tus achaques a posteriori. Más, y que no se te olvide, a la mañana siguiente de cada día tendrás que seguir siendo esa madre, padre dedicado y atento que deberá jugar y atender a sus hijos, irte a la piscina si aún te quedan fuerzas, etc, etc. Por que si, como estás un poco cucu, elegiste este año irte de festi con tus hijos.... En fin, vaya ideas de bombero...
Bueno, lo primero de todo, hay que decir que al menos en esta edición todos los menores de 9 años inclusive entran de manera gratuita con la entrada de uno de sus progenitores. Al llegar al festival tienes que acudir al punto de incidencias de las entradas y simplemente presentando tu pulsera te registrarán e identificarán a tus retoños con una pulsera de menores pensada en caso de que se desorientaran les puedan identificar y llamarte por teléfono. A este punto, mejor no le des muchas vueltas que si no, no vas :)
Entrando un poco más en detalle y si has incumplido ya el paso número 3, pero estás decidido a liarte la manta a la cabeza, evita el camping del festival. En el FIB, al igual que en muchos otros festivales, las duchas están a la intemperie y son colectivas por lo que o tienes una mentalidad muy pero que muy abierta, o mejor busca otro tipo de alojamiento ya que no estamos hablando de campings al uso normales y corrientes. Por otro lado, al menos hasta el año pasado el ruido nocturno por la cercanía del festival era muy intenso y es muy complicado dormir, el festival suele acabar en torno a las cuatro de la mañana, más las fiestas en el propio camping hacen que el descanso sea nulo. Además Benicassim dispone de una amplia oferta de alojamiento vacacional que se puede ajustar mucho mejor a las necesidades de tu familia. No sobra añadir que es una ciudad playera tranquila y bonita en la que podréis disfrutar de su amplio paseo marítimo, su buena oferta gastronómica, sus playas con un Mediterráneo tranquilo y costas poco profundas que hacen las delicias de los más peques. Cuenta también con varios parques playeros y un estupendo y bien diseñado carril bici que podrán disfrutar los más deportistas. Importante, reservar con meses de antelación, ya que evidentemente la demanda es muy alta en las fechas del festival.
Ok, ya hemos resuelto el problema del alojamiento, pero y ahora cómo nos deplazamos hasta el evento? Tienes dos opciones igual de buenas. El festival ofrece la alternativa de buses lanzadera bastante frecuentes y a un coste no muy elevado, cuenta con varias paradas en Benicassim. Al igual que con la entrada, los menores de 9 años no necesitan pagar el coste de las lanzaderas ya que disfrutan de todos los beneficios de tu entrada. Pero, y dado que este año han cambiado de ubicación el camping principal, el parking anexo al FIB esta mucho más vacío por lo que si te desplazas antes de las 19:30 al festival, te encontrarás con un acceso al mismo casi sin atasco y con un enorme parking de tierra casi vacío a esa hora. En nuestro caso fue la opción elegida para favorecer el descanso de los peques. Además si accedes antes de las 20:00 te beneficias del 2 x 1 en cervezas que ya sólo por llegar hasta allí con tus queridos vástagos, te lo mereces.
En cuanto a la comida dentro del festival, hay una amplia gama de opciones a unos precios entre los 4 euros y los 12 aprox. de todo tipo de comida kidfriendly como perritos, salchipapas, nuggets, pizzas artesanales, hamburguesas, etc, etc, razonablemente ejecutadas. Sobre los puntos de hidratación, son mejorables, aunque este año han añadido agua potable en los servicios, no son fuentes de agua si no los propios lavamanos, por lo que en nuestro caso lo descartamos por razones que no hace falta especificar. También disponen de unos grifos de agua potable cerca de la entrada pero suele estar a temperatura ambiente por lo que a veces se hace necesario comprar botellas de agua, a un precio más razonable que en otros festivales y al menos son medianas.
Al hilo del agua, venga, si, toca hablar de los tan temidos Policlean no confundir con el cómic infantil ;) y del mamá, papá me lo hago encima. Hay varios servicios en todo el festival, y en general, si te organizas bien no hay casi ni que esperar colas. Pero, os desaconsejo profundamente utilizar los servicios tanto de Policlean químicos como los servicios de obra que hay al lado del escenario principal Heineken. Estos últimos porque suelen estar muy aglomerados, se hacen cuellos de botella de gente, en una zona con el terreno irregular y escasa iluminación. Los mejores baños del festival los del escenario Repsol, color naranja, son de obra, tienes pocas colas y suelen estar bastante limpios.
Otro punto que nos preocupa a los padres, es si hay zonas de descanso o zonas con menos gente en las que poder ver el festival tranquilamente. Pues si, y bastantes. Han habilitado una zona mas chill justo en medio con un techo que en esta edición era un enorme inflable con forma de nube y varios puffs donde sentarte y relajarte.
También dispone de varias áreas con césped natural y artificial donde descansar o incluso ver los conciertos sentados en familia. En cuánto al sonido, al menos en el escenario principal hay unos altavoces justo en medio orientados hacia el césped artificial que está justo al lado del merendero y los food trucks por lo que incluso se oye quizá demasiado alto. Como este escenario cuenta con dos enormes pantallas, no pierdes detalle de los conciertos y puedes verlos en familia con mayor espacio y comodidad.
Vale, pero si mis peques se aburren con el concierto que estemos viendo o se les hace muy largo, que más podemos hacer? Bien, hay una zona de recreativos con futbolines y videojuegos entre el escenario Heineken y el Repsol. También, justo en la entrada hay un punto de karaoke gratuito en el que no he visto grandes colas. Y si vuestro peque es un artista en potencia o vosotros mismos, o, simplemente sois unos valientes sinvergüenzas que os gusta un escenario más que a un tonto un lápiz, buscad el pequeño rincón que tiene el FIB preparado con micro y guitarra y os podéis arrancar a enseñar vuestro arte y salero al mundo, bueno, a los agotados fiberos que tendréis en el merendero más cercano. Por otro lado, decir que con el ambiente festivo y casi de verbena con el cuenta este festival, no tendréis problema en acceder con algún inflable tipo unicornio de piscina, disfraz inflable, pomperos automáticos o pistolas de agua. Todo esto para ofrecer alternativas a la religión de las temidas pantallas, que en nuestro caso claudicamos en más ocasiones de las que nos gustaría reconocer.
Resueltas las dudas logísticas, ya sólo os queda animaros a venir. Además de disfrutar de la estupenda música en vivo, hemos visto sesiones de fotos de boda con sus trajes de novio y su fotógrafo profesional. Un grupo de amigos pertrechados todos ellos con el legendario uniforme de camisas de patitos de goma apoyando a su colega en el escenario de promesas mientras este cantaba y tocaba la guitarra muy bien. Una entrevista para la televisión local acerca del FIB en familia y el KKR. Y muchas más aventuras que sólo están ahí para aquellos locos que salen a su encuentro. Pero una cosa que quede clara, es tremendamente agotador ir con los peques, he ido de festivales acampando y madrugando, caminando media ahora hasta un coworking donde realizar mis 8 horas de trabajo cual esclava del teclado y no he estado tan cansada como yendo en familia. También la experiencia se reduce bastante ya que sólo puedes ir a ver a los artistas que más te interesen y que cuadren con tu horario familiar. Sin embargo, me quedo con que es maravilloso compartir tus aficiones con los más peques y enseñarles el apasionante mundo de la música en vivo. Y que existe mucha más música más allá de las radio fórmulas y de los "empastillaos" y los "quédate que la noche sin ti duele". Ya me entendéis lo que quiero decir.
Porque un ocio musical es posible más allá de los clasicos habituales de parques de atracciones, parques de bolas y partidos de fútbol. Eso si, con el sudor de tu frente.
P.D. frente a la financiación con fondos del KKR, todo nuestro apoyo a los artistas que tomaron la decisión de no ir, y a los que yendo, se pronunciaron en contra de la ocupación de Palestina como Love of Lesbian, Depedro y Viva Suecia entre otros muchos. Ojalá encuentren mejores formas de financiación.